Colecciones exponentes del arte contemporáneo mexicano, reunidas en las diferentes bienales de arte, son censo de la creatividad y audacia artísticas en nuestro país.
De ahí la importancia de que la 6ª. Bienal Nacional de Pintura y Grabado "Alfredo Zalce", sea inaugurada este viernes 20 de junio en las amplias instalaciones del Centro Educativo y Cultural "Manuel Gómez Morín", a donde arriba con el apoyo del Instituto Queretano de la Cultura y las Artes y de entidades federales en materia de cultura.
El licenciado Crisanto Cacho Vega, Secretario de Cultura de Michoacán, sede convocante del evento explica: "La convocatoria para la sexta edición de la Bienal Nacional de Pintura y Grabado "Alfredo Zalce", recibió una numerosa y plural participación de artistas locales y nacionales, lo que constituye un testimonio claro de la sensibilidad creativa actual y la indagación en la vida artística del país, que debe reconocerse con estímulos, como acompañantes necesarios, en los hallazgos de las más profundas manifestaciones humanas. Michoacán se complace en colocarse de forma cada vez más sólida, en nel mapa de los reconocidos certámenes artísticos nacionales. Se ha venido realizando un dedicado trabajo para situar esta Bienal como una referencia obligada para los artistas plásticos. Los resultados obtenidos de esta edición, en la participación y en la calidad de los trabajos, son contundentes y satisfactorios. La exposición resultado de esta convocatoria (51 pinturas y 35 grabados) es ante todo, una mirada a la enorme diversidad de técnicas, propuestas y estilos artísticos vigentes. Se trata de un amplio panorama de la creación plástica contemporánea, que invitamos cordialmente a recorrer. Alfredo Zalce (1908-2003), oriundo de Michoacán, ha sido homenajeado en distintas exposiciones que reconocen la trascendencia de su trabajo en la plástica mexicana del siglo XX. Su nombre es vínculo con otros artistas de su época como Pablo O'Higgins, Leopoldo Méndez, Mariana Yampolsky y José Chávez Morado, entre otros. Zalce fue creador de murales, esculturas y pinturas de caballete en distintas técnicas, la estampa fue una de las disciplinas más socorridas y lo mismo trabajó en madera, que en linóleo y metal. Alfredo Zalce participó en la fundación de instituciones y movimientos como la Escuela de Pintura y Escultura en Taxco, la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR), el Taller de Gráfica Popular (TGP) y el Taller de Artes Plásticas llevado después a Morelia. La obra de Alfredo Zalce, iniciada en 1930, cuando el joven artista pintó con Isabel Villaseñor un mural exterior en la fachada de la Escuela de Ayotla, en Tlaxcala, ensayando por primera vez en la historia de la pintura mexicana el cemento coloreado, la obra mural de Zalce se distingue por aunar a la belleza material la belleza moral, llevando adelante otro trecho la tradición mexicana de forma y contenido en el arte público. Zalce aporta al muralismo su particular lenguaje figurativo con el valor de las ideas en su condición de testimonio, de crítica y de protesta contra las circunstancias. Entre otros murales notables que comprenden un período hasta 1964, pueden mencionarse los siguientes: Fray Alonso de la lzera Craz (fresco, 1952 12 m2,) para la Sala de Historia y Antropología del Museo Michoacano (Morelia); Contribución de Michoacán en la elaboración de la Constitución de México (Fresco, 1956. Techo de la Cámara de Diputados de Michoacán, Morelia); Importancia de Hidalgo en la Independencia (Fresco y cemento coloreado, 1955-57, Palacio de Gobierno de Morelia); Lo social en el desarrollo de los deportes (mosaico de vidrio, 66 m2, 1958) muro exterior en el Parque Deportivo de Nuevo Laredo, Tamaulipas; Historia de Morelia (Fresco, 350 m2, 1961-62) decoración para la Cámara de Diputados de Michoacán, junto con la conversión de los indios al credo cristiano. Larga y combativa, la vida artística de Alfredo Zalce, a quien el gobierno de su estado natal homenajea cada dos años a través de la Bienal Nacional, que ahora visita Querétaro. |
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